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Stephanie Handojo representa el auténtico espíritu olímpico

Stephanie "Fani" Handojo es una de los innumerables atletas de todo el mundo que participan en las Olimpiadas Especiales y que dedica el mismo esfuerzo y entusiasmo que los atletas que se preparan para los Juegos Olímpicos de Londres de 2012.

Un modelo de inspiración

28 de junio de 2012: Stephanie Handojo corre con la antorcha olímpica en Nottingham, Inglaterra.

Stephanie ha destacado en deportes y música, y ha recibido los elogios de su comunidad e incluso de la Oficina del Presidente de la República de Indonesia. En reconocimiento a sus logros, la joven de 20 años representó a Indonesia en el recorrido de la antorcha olímpica el pasado 28 de junio en Nottinghamshire, para las Olimpiadas de Londres de 2012.

Tras ser elegida por UNICEF Indonesia y el British Council, Stephanie participó en International Inspiration, el programa internacional de legado deportivo oficial de Londres 2012. Stephanie se encontró entre los 20 jóvenes elegidos por su "dedicación y compromiso para inspirar a los niños y a los jóvenes de sus comunidades mediante el poder del deporte o por los retos personales que han superado a lo largo de sus vidas".

Un sueño cumplido

Stephanie entrenando en su ciudad natal, Yakarta, Indonesia.

Para la madre de Stephanie, Maria Yustina, ver a su hija portando la antorcha olímpica le hizo sentirse "muy feliz y orgullosa". "Ser elegida como portadora de la antorcha olímpica entre 12 millones de niños es una oportunidad única y un gran logro para ella. Fani ha probado que, con perseverancia, disciplina y entusiasmo, puede hacer realidad sus sueños".

Para Stephanie, este honor ha sido una alegría más en su ya maravilloso 2012, ya que este año termina su formación profesional.

Afán de éxito

Oro para Stephanie en Atenas.

Las hazañas de Stephanie han sido posibles gracias a la promesa inquebrantable de Maria de lograr el éxito de Stephanie. Maria reconoce el potencial sin límites de su hija. A pesar del revés que sacó a Stephanie del agua, Maria sabía que al final triunfaría.
"Una vez, durante una competición de natación, Stephanie casi se ahoga", explicó Maria. "Eso le traumatizó y abandonó la natación durante tres años después de ese incidente".

Maria ayudó a Stephanie a vencer sus miedos. Para ello, la cogía entre sus brazos y la llevaba caminando hasta el centro de la piscina, asegurándose de que su hija estuviese a salvo.

Cuando Stephanie recuperó la confianza, Maria trabajó mano a mano con los entrenadores de natación de Stephanie en sus entrenamientos. Stephanie entrena tres veces a la semana, cuatro si se aproxima una competición, centrándose en su forma física, el entrenamiento con pesas y la velocidad.  El trabajo duro ha tenido sus frutos. "Siempre ha estado entre los tres primeros en las competiciones locales y nacionales", dice Maria. La trayectoria de Stephanie se vio recompensada con una medalla de oro en la carrera de 50 metros braza de los Juegos Mundiales de Verano de Olimpiadas Especiales de 2011 en Atenas.

Tres "des" de la deportividad

Su pilar de apoyo: Stephanie con su familia en Nottingham.

Maria es consciente de los rigores de la competición. Cuando tenía nueve años, participó en competiciones nacionales de bádminton durante ocho años. La filosofía de Maria para motivar a Stephanie se basa en la disciplina, la determinación y la dedicación: "Para tener éxito, debes tener disciplina y ser constante en tus entrenamientos. Cada atleta debe esforzarse por demostrar un gran sentido de la deportividad y mantener un rendimiento óptimo. Deben estar mentalmente preparados para aceptar una derrota, sin perder la esperanza ni rendirse. Antes de cada competición, siempre le recuerdo esto a Stephanie".

El sueño continúa

Stephanie con sus compañeros de equipo del programa International Inspiration.

El siguiente desafío de Stephanie es seguir mejorando para poder tener una vida independiente. En la actualidad, trabaja en la lavandería de su familia con sus padres y hermanos. Uno de los sueños de Stephanie es convertirse en un modelo de inspiración para la comunidad de personas con síndrome de Down y enseñar a los niños que lo padecen a confiar en sí mismos.